Cuando sacudes el polvo y mueves los muebles de tu cabeza en la ardua tarea de redecorar tus sueños, no puedes evitar encontrarte con las pelusas, escondidas en los rincones, testigos de tus recuerdos, de tus pensamientos y tus deseos.
A través de ellas exploraré mi mente, convirtiendo sentimientos en palabras, dando rienda suelta a la imaginación, a la imaginación de mis pelusas.

miércoles, 13 de junio de 2012

SOMOS FUEGO

Hazme el amor lentamente, cae sobre mi con suavidad como cálida lluvia de verano. Desata poco a poco el vendaval de tu pasión enloquecida.
Mójame el rostro con tus besos, cálame el cuerpo de caricias...Inúndame de ti, barco rendido a la tormenta.
No quiero más que el brillo de tus ojos, más que el sabor de tu boca...Quiero ser tu capricho, ese deseo ardiente de tu lengua, fruto prohibido que no puedas dejar de comer.
No necesito promesas, palabras vanas que regalen oídos...Sólo necesito tu perturbador aroma, olerlo cada noche en mi almohada, entre mis sábanas... Saberte cerca aunque estés lejos. Sentir que cuando eres mío, eres sólo mío, porque cuando yo soy tuya no tengo otro dueño.
Jugaremos al escondite entre las sombras, navegando por otros mares, permitiendo licencias casuales de pequeñas hogueras nocturnas que calienten nuestro lecho, creeremos sentir la plenitud y el ahogo del delirio, pero al amanecer sentiremos el vacío, el frío de la ausencia, porque tu y yo sabemos que fuego no hay más que uno y sólo arde entre tu cuerpo y el mío.

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